Trazabilidad del personaje o marca

“Se tu mismo excepto si eres gilipollas, entonces es mejor que seas otro”

Hace ya algunos años el genial publicitario Joaquín Lorente en su libro “Casi todo lo que se sobre publicidad” apuntaba que sin personalidad eres una mosca, sin ella no eres nada.

Los tiempos han cambiado y los escenarios también, y me atrevo a matizar… puedes ser lo que quieras, siempre y cuando seas coherente con los que proyectas; en muchas intervenciones publicitarias en la actualidad se produce una incoherencia entre lo que dices y lo que haces, para mejorar esto utilizo una herramienta que denomino “La Trazabilidad del personaje

Al igual que cuando uno tiene que describir con todo lujo de detalle un personaje literario o de ficción para crearle una personalidad, nuestro producto, marca, experiencia o servicio debe tener una “Trazabilidad del personaje” para que cuando esa marca interactúa con el resto del mundo sea coherente con su hábitat.

Las técnicas para definir la “Trazabilidad” son amplias y muy variadas; como una breve toma de contacto podríamos comenzar con el juego infantil “Y si fuera…”

Si nuestra marca fuera una persona ¿sería hombre o mujer? (no confundir con nuestro target) ¿Qué edad tendría? ¿Qué perfume utilizaría? Si fuera una ciudad… ¿Qué ciudad sería? Si fuera una piedra… ¿Qué mineral sería? Etc…

Definiendo…

1. Únicos pero no diferentes.
Encontrar ese hecho que nos hace únicos. A todas las personas nos gusta que nos traten como seres únicos, pero no nos gusta que nos cataloguen como “diferentes” ya lo definía Maslow con su necesidad de pertenencia a un grupo.

2. Definir su misión en la vida. ¿Qué problema ha venido a resolver?
Todos hemos venido a este mundo con un “para qué” las marcas incluidas… define cual es y proyéctalo.

3. Personalización.
Los que hemos crecido con los dibujos de Disney sabemos de la importancia de “personalizar” objetos. Si a un objeto/marca inanimado le ponemos rostro o rasgos humanoides tendemos a apreciarlo más y poder hacer empatía con ellos… es una cualidad implícita de todos los mamíferos.

4. Storytelling.
El presente y el futuro de una marca es casi siempre el producto de su pasado, nárralo.

5. Aficiones y gustos. ¿A qué dedica el tiempo libre?
Se puede saber mucho de alguien por lo que le gusta o le divierte.

6. Busca un enemigo.
Si no lo tienes ya búscate uno. Existe un dicho que afirma: “la talla de una persona se puede definir por la altura de sus enemigos”. Define un motivo por el que combatir y te seguirán.

7. Somos adjetivos.
Crea un listado con todos los atributos de la marca o servicio. Te permitirá tener una visión rápida de cómo es.

8. Ecosistema.
Es importante definir como va a interactuar con las otras marcas, los otros habitantes de su ecosistema.

9. ¿Qué quiero que piensen de mi?.
Dicen sobre la marca personal que es lo que dicen de ti cuando tu no estas. Debemos de forma anticipada definir que sienten las personas cuando estoy presente (usuarios/consumidores) y que sensación dejo cuando ya me he ido. (experiencia de marca)

10. Ahora te toca a ti… Seguro que tienes algo que añadir a esta lista.