Desde el pueblo de Heidi*

A las siete treinta de la mañana me despertó ese maldito sonido del reloj, que marcaba la hora de ajustarle las cuentas al nuevo día. Soy incapaz de reconocer a ese señor que me mira dentro del espejo; esas ojeras, con esas canas… Os aseguro que ese no soy yo. Siempre me he preguntado, quién […]

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